domingo, 31 de mayo de 2009

Las postales

Antes que apareciese el correo electrónico, estaba en uso la costumbre de mandar postales por correo ordinario. La postal es una foto o imagen, de un tamaño estandard, que normalmente se enviaba al destinatario sin sobre, con pegar el sello en su reverso ya se podía mandar.
(Hago ésta aclaración ante la posibilidad de que haya lectores que ignoren el funcionamiento de una postal, como yo ignoro el de una videoconsola pongo por caso).
Debido pues a la carencia de dicho sobre, su privacidad es nula; siendo en éste aspecto radicalmente distinta a cualquier medio de comunicación, estando el texto al alcance de cualquiera que la tome.
Como su ámbito por excelencia fueron los lugares turísticos, los textos que las acompañaban tenían por lo común un guión muy similar: "Esto es precioso", "hace un clima fantástico", etc...Con lo cual los remitentes daban fe gráfica de su estancia, y los destinatarios podían admirar aquel lugar alejado con sentimientos variados.

Aquí podeis ver dos bastante antiguas de Madrid:


Aquí podemos ver una imagen, de la que creo que hubiese salido en blanco y negro aunque hubiese existido ya el color: Belchite, con un símbolo en primer plano de funesta memoria.

Algunas imágenes en blanco y negro se pintaban, como ésta de Belchite también:

Las postales siguen vendiéndose junto a los monumentos y allí adonde llegue un turista; aunque ahora no se mandan tantas como antes: hay que escribirla, pegarle un sello y tirarla al buzón. No está el hombre actual para tanta ceremonia.
Pero hace tiempo si fue costumbre el escribirlas, a veces nada más llegar a destino, bastando un escueto "Llegamos bien. Besos".
En el año 1962 recibían mis padres la de un amigo, donde dice textualmente: "Bueno,como está de moda esto de las postalitas, no voy a ser menos y os mando ésta...etc".
Al pasar a ser objeto de coleccionistas, se ofrecen en los mercados a un precio superior al de un litro de gasolina. Suelen estar clasificadas por temas y países, yo siempre chafardeo en el reverso, que da también ocasión a curiosos hallazgos, mas sin llegar nunca a comprar ninguna.
Mi humilde colecta de ésta forma de comunicarse las gentes, tiene muchos remitentes anónimos a otros tantos destinatarios anónimos a su vez.
También se cuentan obviamente, las rescatadas de mi entorno. Sin lo cual muchas ya no existirían.
Una de las temáticas por excelencia de la postal es el monumento o lugares notables del lugar donde nos hallemos.
Las de cariz sentimental o amoroso tienen asimismo un amplio espectro, ultimamente, ignoro por qué, se asocian al entorno natural: puestas de sol, el mar, etc...Antes no era así:

Años 50:(esto se hacía ¡sin Photoshop!)


Años 60:(un poco "Kennedy" él; élla es toda una "american woman")

Finales de los 60:(Un poco Concha Velasco élla; él no se ha enterado del fenómeno hippie todavía).

A la zaga irían las de tono jocoso, siendo el humor algo tan subjetivo y vista la oferta, su presunta "gracia" suele apoyarse en el sexo como monotema. No hay como ir a lo seguro. El resultado es de un gusto bastante dudoso, cuando no plenamente zafio, visto lo visto por las tiendas costeras.

******************************

Arqueología visual de costumbres.

En ésta imagen podemos ver las flamantes piscinas del Pont de Suert en el Pirineo Leridano; mas, ¿en qué notamos que es antigua la imagen?


Unas pequeñas diferencias:

-Nadie habla por el móvil.
-Nadie lleva auriculares.
-No hay sombrillas.
-No hay duchas.
-Las sillas son de madera.
-No hay papeleras.
-No se ve ningun tipo de publicidad estúpida.
-El suelo está limpio.
-Existe trampolín.
-Hay sitio para todos.
-Los edificios no ocultan la montaña.
-No hay un bosque de gruas de fondo.
-El recinto se cierra con una valla simple.

En ésta otra de la costa Almeriense, (que dedico a mis amistades de tal provincia), concretamente de la playa del Palmer; tomada a principios de los 70, podemos repetir el ejercicio anterior y especular también sobre qué se habrá hecho de las dos niñas que aparecen en el ángulo derecho vestidas de faraláes, remachando una vez más el tópico del toro y el flamenco tan al uso en aquel tiempo...Estarán ya mayores.

Sobra decir que ésta preciosa postal, que revela un paisaje andaluz practicamente virgen, seguramente irreconocible hoy en día, la guardo como oro en paño. Es una idílica imagen para los habitantes de la nada.

Edito ésta entrada, para insertar la imagen de aquella playa, que mis amigos de Almeria me han hecho llegar, cosa que les agradezco, pues es un gran aporte que no hubiese conseguido yo solo:

9 comentarios:

pallaferro dijo...

Saludos,

Ya veo que la nostalgia de las fábulas de Esopo ha hecho efecto y no te ha despertado un recuerdo sino varios.

Es una original entrada, felicidades.

Riviere dijo...

Gracias por tu comentario,Pallaferro;pero no,no ha sido a raiz de eso...ya hace tiempo que la tenía preparada...que a mi,publicar algo en condiciones me cuesta una semana...

Saludos.

esca dijo...

Con permiso
A mi en particular lo que me resulta mas curioso de estas ultimas postales es que las cosas que se quieren vender o promocionar son la modernidad de esos tiempos ,cosa distinta a estos en lo que se promociona o vende es el pasado,tal vez lo actual sea un guiño al pasado,y este ciclo actual de tanta inestabilidad social,donde el trabajo es lo que prima ,para disponer de tantas cosas como imaginacion tengan los vendedores y demas esta dando su fin...¿nos olvidamos de vivir?
Ds que pensar mirar atras.pero ¿cualquier tiempo pasado fue´ mejor? un saludo Esca

Riviere dijo...

Muy aguda tu observación,amigo Esca.Pocas épocas hay en la historia,que no apelen a un tiempo pasado,como superior al presente.
La actual,para desgracia nuestra,muestra un tono distinto.Mirando hacia el pasado,muy de refilón,sin hallar nada que admirar,o tomar referente alguno;sintiéndose muy completa y por encima de un pasado,que le parece un estrecho corsé;un traje antiguo que le va muy pequeño.
Consecuencias de ello,en lo social,hay muchas;las masas,más indóciles que nunca,se han dejado seducir en cambio,por unos mercaderes,que conocen las debilidades del hombre pero que muy bien.
Como apuntas,efectivamente,las postales en España;han tratado,en un pasado no muy lejano,de vender una imagen de cierta modernidad:Bien halladas sean piscinas,hoteles en las playas,grandes avenidas,etc etc..Que se aparte aquel tipo con el borrico,que vamos a hacer una foto.
Esto ha resultado un poderoso revulsivo para todo lo ancestral,pues había que ser moderno,europeo,etc etc.De mientras,en Europa y otros lugares,muestran su pasado con orgullo,puesto que lo han conservado.Aquí es imposible totalmente,que quede circulando una de aquellas bicicletas de barra,de rueda grande,que usaban nuestros abuelos;el año pasado en Montalbán(Francia),vi tantas circulando,¡como no veía desde mi infancia!.Claro que ya se sabe,que los franceses,son unos antiguos,pobres...

Gracias por tu comentario y recibe un saludo.

Pilara dijo...

¡¡Muy bonita entrada!!
Gracias, desde esta esquinita del mapa, por esa postal dedicada.
La playa del Palmer no te creas que está demasiado cambiada. La carretera costera desde la capital hasta Aguadulce ha mejorado mucho y te hace contemplar unas vistas impresionantes, siempre que no seas el que conduces...
A ver si un día hacemos una foto y te la mando.
Desde Aguadulce hasta Roquetas, eso ya es otra cosa, el cambio en pocos años ha sido tremendo... ¡Es lo que tiene la modernidad!

"Camarón que se duerme..."


Un abrazo.

Riviere dijo...

Eso estaría bien,cerca del lugar donde se hizo ésta,si pudiera ser.Veríamos las diferencias.Si teneis algun vestido de faraláes,podrías ponérselo a "alguien",y que hiciese el papel de niña..(pero que se quite las gafas..)ja,ja.

Gracias por tu comentario.
Un abrazo.

Pilara dijo...

Aquí lo llamamos "traje de gitana".
Y, aunque te parezca mentira, en mi vida he tenido uno. No por falta de ganas si no porque, imagino que de niña, no estaba el "horno para bollos" y después nunca se ha presentado una ocasión para ponermelo. Además me parece que soy poco folclórica...
¡Al final va a ser cierto que todo es un tópico!

Riviere dijo...

Por poco que viajemos por Andalucía,veremos que por fortuna, ni a todos les gusta el cante flamenco,ni ellos van vestidos de torero,ni ellas de volantes.El tópico existe en gran medida,por que el país lo ha cultivado.
Por otro lado,el tópico condiciona a algunos individuos,que ven un sacrilegio el que un catalán,no "sea" del Barça,le gusten los toros,o no sea nacionalista/independentista.De todos los tópicos,el identitario,es el más nocivo para el ejercicio de la libertad individual,aplastada bajo la losa colectiva.

¿"Traje de gitana"?,nunca le oí llamar así.

juancar347 dijo...

Muchos recuerdos. Yo siempre me he considerado un amante de la carta manuscrita: ¡qué expectación esperar todos los días al cartero y mirar si había dejado algo en el buzón!. Y la alegría que te daba cuando recibías una carta o una postal...