Visito
Gabasa hoy, no es la primera vez, animado por unos vecinos a los que ya considero amigos que se han ofrecido a guiarme por su magnífico barranco.
Aquí es donde fue hallado
el aragonés más antiguo, que pobló estas tierras hace nada menos que
40.000 años.
Pueden encontrar abundante información de las campañas arqueológicas en sus cuevas, siguiendo éste enlace:
Bolskan: revista de arqueología del Instituto de Estudios Altoaragoneses.
El barranco de Gabasa es
uno de los lugares más bellos y desconocidos de la comarca de la Litera, constituyendo un paraje con un microclima propio y una fauna y flora considerables, de las que hallarán información de primera mano en el blog de mis amigos:
Animales de Gabasa y otros bichos, donde se glosa la gran cantidad de especies animales que pueblan el entorno.
Aquí he incluído fotos tomadas en invierno, a pesar de que la visita la hice en otoño que es uno de los momentos en que está el barranco precioso; y el motivo es que la exhuberante vegetación nos priva de unas vistas de la roca que sí tendremos cuando ya ha menguado aquélla.
La Roca del Mediodía es un estrato vertical calizo de respetables dimensiones, su orientación este-oeste divide el barranco en dos partes, el agua se ha hecho paso entre la pétrea pared por un estrecho corte que el hombre salvó con un puente de doble arco ya desde el medievo.
Puente que daba acceso a la fortificación que existió adosada al paredón, de la que no quedan más que las marcas de inserción de las vigas sobre el mismo.
Su piedra sería reaprovechada sin duda en las edificaciones inferiores cuyos restos veremos luego.
Antes de que la carretera atraviese el estrato tenemos ésta visión de la roca desde el norte.

Superada la pared vemos el pueblo al pie.

Podemos acceder directa y rapidamente al puente desde una de las calles.



Entraremos al barranco por su parte sur siguiendo la senda a la salida del pueblo.

La entrada al barranco está alfombrada de
equisetos mayores, cuyas agujas cosen un ambiente umbrío, húmedo, traspasado por la luz verdosa que se filtra desde las altísimas copas donde trinan mil pájaros, un bosque de cuento de hadas dificil de olvidar.


El sendero continua jalonado de puentecillos y escaleras siguiendo el curso.

Entre la variadísima flora que encontraremos,
José Vicente Ferrández Palacio destaca en su trabajo:
Peculiaridades florísticas de algunas sierras orientales de la provincia de Huesca, las siguientes:
Morro de buey,Bálsamo,Silene,Vara de oro,Platanaria,Lirio hediondo,Bifolio,Hierba se San Juan,Adelfilla,Carex hordeistichos,Lengua de perro,Espantarrabosas,Camedrio acuático, y Menta acuática.La
riqueza micólogica del barranco merecería un capítulo aparte, veamos una pequeña muestra:

Aquí vemos unas
gírgolas incipientes.

Y aquí ya en su pleno desarrollo una piña que hará relamer al que haya probado ésta especie en su estado salvaje, pues es de una finura extrema al paladar.

La família de los
políporos también está representada.

Y un sinfín que darían para largo comparten hábitat en el bosque.

Hallaremos gran cantidad de especies arborícolas, cuyos representantes principales son:
chopo,arce, sauce, avellano, fresno, almez, membrillero, y peral silvestre. Y arbustos como el
boj y el
oxicedro. Aquí vemos un pequeño avellano en uno de los rincones de la senda.

Senda que va cogiendo altura en tanto nos acercamos al estrecho.



Ya cerca del puente vemos a nuestra derecha los restos de antiguas edificaciones, que no serían pequeñas a juzgar por sus portadas hoy en total abandono.


Llegamos al puente...

...y vemos desde aquí parte del camino andado.

El arco que salva el cauce visto tras la roca, muestra cierta gradación.

Con las precauciones que el acto requiere, podemos llegar a situarnos bajo el puente.


Y llegar bien cerca del estrecho paso, lugar donde viene uno a despeñar su tristeza algunas veces, cosa a la que les invito hagan ustedes, no cabe aquí más que alegrarse de que haya en el mundo lugares como este.

Se forma tras la roca una laguna en un remanso de paz.

Continuamos por el sendero entre una vegetación exhuberante.


Llegamos a una pequeña cascada en un rincón idílico de absoluto pacifismo, tan sólo se oyen los pájaros y las ardillas saltando de árbol en árbol, tal como hacen las personas de flojas convicciones.

Y por fin llegamos a la cascada de Santa Ana, punto de gran belleza a un centenar de metros de la entrada norte del barranco.


Al lado y en la misma cascada, podemos ver las huellas del proceso químico que da origen al
travertino.

Mineral sedimentario que generan estas aguas, y que fue aprovechado ya desde antiguo como podemos ver en esta imagen tomada en una construcción cercana a la cascada.

Llegado el invierno, los hielos castigan duramente a los equisetos, que sucumben ante el frío mostrando sus blancos esqueletos de espina de pez.


La laguna se ha helado en silencio durante la noche.

A pesar de que es en primavera y en otoño cuando el barranco muestra todo su esplendor, puede decirse que
es bonito todos los días del año.
Esta imagen es de diciembre, donde podemos ver el verde que tienen las esmeraldas en los sueños...

...y esta de marzo, el añil presentimiento de la primavera.

Duele decir esto, pero en lo limpio se conoce lo intransitado de esta senda, aquí no viene nadie amigos.
Una sencilla búsqueda de Google, revela que la promoción turística respetuosa de este espacio natural
ni está,
ni se la espera, aprovechad pues.
En primavera el paseo es una explosión natural de sonidos y colores, y en otoño su ambiente es de un total romanticismo, en el que las plantas parecen recordar el fuego estival vistiendo de amarillos y rojizos imposibles. Si ha llovido os llevareis a casa un corazón verde y goteante.
Es por supuesto lugar favorito de los habitantes de la nada, donde charlamos y hacemos confidencias a nuestros amigos, cuando los tenemos y cuando no.
Videos del barranco: Hacia la cascada de Santa Ana desde el norte.
Cascada pequeña.
Hacia el puente de Gabasa.
Bajo el puente de Gabasa. ************************************
Ermita de Vilet.No lejos de Gabasa podemos visitar asimismo los restos del antiguo cenobio de Vilet.


Priorato que fue dependiente de Alaón, parece heredar de un antiguo visigótico que hubo cerca de San Millán, cuyas ruinas vemos en ésta imagen.

Para llegar a la ermita hay que andar sobre un terreno rocoso fuertemente fracturado, parece que la disolución de la caliza da paso a la entrada de agua en la roca, lo que provoca su rotura al helarse en su interior.

Ya cité antes la riqueza micológica de la zona, por curioso que pueda parecernos, hasta en éste terreno donde practicamente el suelo es todo roca hallamos no una sino tres especies de hongos y de tres familias diferentes, como se ve en las siguientes imágenes.



De vuelta a Vilet, vemos como la reconstrucción de lo que fue el transepto de un templo para convertirlo en ermita ha reaprovechado varios elementos.


Su puerta luce una curiosa decoración de claveteo fechada en el 1912.


Una observación atenta nos descubre un antiguo grafiti que dice así:
"Ramiro Marco y 6 republicanos más tomamos esta ermita y este valle esperando ayuda de Francia", va acompañada de una fecha: 18-4-44, que a priori no encaja, ya que la
guerra civil española acabó oficialmente en 1939.

Vemos aquí parte del interior de la ermita.


Si somos un poco observadores...

...podremos descubrir en sus muros dos inscripciones que según mis fuentes serían de caracter funerario. (No busquen estas imágenes en otras webs...De nada.)


Gran parte de la piedra de lo que fue Vilet está repartida por el pueblo y bancales aledaños, las dos siguientes no pueden ocultar su origen mostrando sus marcas de cantería. Las dos primeras sendas cruces, la segunda una corona y la tercera una flecha.




En éste contrafuerte de su parroquial, otro sillar delata su procedencia. (Como los óculos de su cabecera).

Y aquí dos piezas más que tampoco pueden ocultar su origen.

Si alguien está interesado en obtener más información sobre el Vilet, puede encontrarla siguiendo éste enlace:
Documentos del monasterio de Santa María de Alaón y de sus prioratos de Santa María de Vilet y Chalamera.Francisco Castillón Cortada.
Atardece diciembre tras el pico Pasteras, cazadero neanderthal, visto aquí desde la fuente del
Clot de L'ull, que preside un altísimo chopo solitario, como es el lugar donde nace el agua que da vida al barranco de Gabasa.