sábado, 23 de abril de 2016

Las cruces de Tamarite de Litera


La partida de Torrelles en el término de Tamarite de Litera aparte de su atractivo paisajístico que tanto ha ganado con la clausura del vertedero, tiene una curiosa concentración de cruces grabadas en las rocas.
En su superficie de 150 Ha. aproximadamente existen al menos 39 cruces de distinto tipo, factura y situación.
A su alrededor, ya en término de San Esteban o de Tamarite, se localizan 16 más desperdigadas que también veremos.
Estas cruces se identifican por lo común como marcas de linde de fincas o de términos municipales, pero¿39 en un terreno tan escaso?.



El problema a la hora de clasificarlas radica en que pueden aplicarse muy distintos criterios:
Por situación: que va desde sitios muy accesibles a su opuesto. Lugares de dificil acceso y escasa visión de la marca.
Por su factura: que puede ser simple o elaborada.Y por su estilo: griega, latina, etc.
Sin alejarnos del sentido común, nos dice éste que las marcas de linde deben estar visibles a pie llano y que dicha marca no tiene por qué ser elaborada, sino que basta con picar dos líneas rectas que se crucen.
Luego las que no cumplen las anteriores condiciones han debido grabarse por otro motivo, o no...
Es tan variable su situación como su estilo o factura y por otro lado, la erosión meteórica también ha influido en su estado de conservación.
Pueden ver aquí 23 calcos que les darán idea de cuan distintas son entre sí.


Datarlas es hasta el momento una quimera, así que veremos una selección arreglo a diferentes criterios de clasificación.
Primero verán 19 cruces latinas que discrimino de las otras por su estilo y elaboración. Verán que algunas están remarcadas con talco diluído, cosa que he empezé a hacer para obtener calcos fotográficos de las mismas.


Y ahora pueden ver las 20 restantes, aunque nunca tan claras como se ven al natural.


Aquí están las que se encuentran fuera de la partida.



Ahora veremos varias en lugares altos y difíciles de localizar a menos que ya sepamos el sitio.
La primera la vemos en video donde se reproduce el momento del hallazgo (admiren de paso el agreste paisaje nunca bien ponderado):



Y aquí en foto:


La segunda se situa en un peñasco a bastante altura, la cima plana de éste contiene una cazoleta mediana con canalillos para recoger el agua.



Y aquí una tercera en medio de las rocas, si no la hubiese pintado no se vería.


Varias de éllas llevan cazoletas o pequeñas cubetas asociadas que podrían deberse algunas bien a la caza de pájaros, bien al abastecimiento de agua para una colmena.


Estas dos se grabaron sobre un pequeño aljibe, a sus espaldas encontramos la cubeta.


Aquí vemos tres más con sus cazoletas.


Algunas están en lugares recónditos, lo que no quiere decir que en otra época no estuvieran visibles, pero dan, junto a las que están en lugares altos, bastante que pensar. Pensar que quizá la fe de las gentes impulsó el grabado de la cruz o que se quiso reafirmar la cristiandad de la zona, sincretizarla vamos.

Aun con gps y todo son difíciles de localizar algunas, otras seguro que muchos las habrán reconocido pues son relativamente populares en la zona. De todos modos si alguien quiere hacer el intento y jugar al geocaching le daré las coordenadas vía mail.
La búsqueda sucederá en un paraje ya inculto, agreste, verde, de grandes moles rocosas emergentes que harán la delicia de cualquiera que ame la naturaleza y que no me canso de recomendar.
La fauna y la flora del anticlinal  nos darán mucho que aprender. Mención aparte merece la observación geológica que tiene aquí magníficas manifestaciones.
Es una zona en definitiva, de cuyo abandono agrícola hemos salido ganando. Tan sólo en época de caza recibe cierto tránsito, el resto del año suele estar muy tranquila y pacífica.

Y hasta aquí esta muestra de un como mínimo, curioso patrimonio de paciente búsqueda , que da satisfacción al hombre con ganas de hallar las huellas de otros.

viernes, 8 de enero de 2016

Arqueología vinícola en la Litera (III)

La Litera es la comarca aragonesa que más lagares rupestres registra, ahora ya tiene uno más. Creo que pasan de la veintena. El que ven bajo estas líneas fue descubierto por el que suscribe poco antes de finalizar el año 2015.


Se aprecia en la pisadora el corte en ángulo recto de la roca para darle forma. Forma y dimensiones que calcan las de los que vimos en la entrada anterior sobre el tema.


En el laco se aprecian todavía las marcas de picado.


En la primera parte de esta serie vimos cinco tinas abandonadas en los campos. Tinas que iban asociadas a un cultivo del que no queda rastro alguno en kilómetros. Veremos tres "nuevas" en condiciones idénticas de abandono y circunstancias: nada hay salvo sus escasas ruinas que pueda hacernos pensar que allí hubo un viñedo.

La primera se excavó en el conglomerado y contaba con una caseta que la cubría, queda la pared que vemos, y una cavidad natural que se enmarcó con ladrillo y tapial. Se ven asimismo los asientos de un envigado junto a la misma.



La cavidad fue usada en su día como colmenar.


Como todas, la tina se situa en un desnivel del terreno.


Vemos aquí su interior alicatado.


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La segunda tina se situa en un lugar que fue casa, corral, y era. Quedan ruellos y un tiratrillo abandonados en la misma.


Para acceder a la era junto a la que se halla la tina, se trazó un camino que la rodea habiéndose de picar el zócalo rocoso sobre la que se asienta donde señala la flecha.




Desde la era vemos los escasos restos de la casa que muestra varios remozos que incluyen la piedra, el tapial y el ladrillo moderno.




En un extremo de la casa vemos la tina.


El alicatado ha sido expoliado hasta donde alcanza la vista.



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La tercera está entre el bosque, localización que ahora raya el absurdo, pero allí en su día se hizo vino.
En su fachada sur se aprecia también abundante remozo a lo largo del tiempo y mezcolanza de materiales.


La casa tenía cuatro volúmenes divididos en dos niveles con entrada propia cada uno.


Por la entrada este accedemos a un establo.



En la fachada norte está la entrada a las plantas.

La pared de adobe y la planta son un remozo de lo que originalmente fue un pajar de un solo volumen.


Aquí vemos la planta de habitación y por su derrumbe el establo.


En el muro hay dos cántaros insertados como este.


Y la tina cercana a esta planta con la que se comunica por un conducto cuadrado. Aquí también el alicatado ha sido expoliado casi al completo.


El conducto se cubre en el interior con una loseta.


Para terminar...

Cualquiera que siga minimamente este blog sabrá que me pirro por los grafitis antiguos. En el revoco de una de estas casas tenemos una muestra. Acceder a éllos es ya responsabilidad de cada uno, como siempre que se pretende andar entre ruinas.
Se distinguen dos manos, la posterior en el tiempo representa varias armas de fuego.


Armas disparando su munición.



Hay un sólo puñal.



Pistolas.


Anterior en el tiempo otra mano y con otro estilo grabó varias armas también.



Lo que parece ser la proa de un navío.


Y tres soldados con un tocado semicircular. Los tres muestran vaina de sable en el cinto y armas en sus manos. El que ven en la imagen es el más claro y va armado en su mano derecha.


¿Quien, por que y en que época se hicieron?...Pues...Como le decía el vinatero a su hijo: "Cuando te pregunten cómo se hace el vino, contéstales que a veces, con uvas ".