
El castillo de Comiols, documentado desde el 1010, se alza sobre una estrecha cresta rocosa orientada hacia el mediodía en la sierra del mismo nombre.
Su iglesia dedicada a Sant Romà, data del siglo XI, inscribiéndose en el estilo lombardo.
Dependiente primero de la canónica de Montmagastre, otorgada por acta de dotación por Arnau Mir de Tost en el 1054, pasó a depender de Sant Pere de Áger cuando la canónica se convirtió en priorato en el 1065.
En el 1072, heredaron el castillo Letgarda, hija de Arnau Mir, y su nieto Guerau Ponç, integrándose de éste modo en los dominios de los Cabrera, vizcondes de Áger, familia a los que perteneció durante los siglos XIII y XIV.
(Fuente:Catalunya Románica.Ed.Pòrtic)
En la siguiente imagen cenital del visor Sigpac, podemos ver la situación de la iglesia. Por su orientación, deja dos estrechos pasos en sus extremos.
Una casa fuerte a la entrada del núcleo antiguo, que limita el acceso al mismo por un estrecho sendero. Y finalmente la torre, vestigio más relevante de lo que fue el castillo.

La iglesia fue restaurada hace pocos años y presenta un aspecto impecable.

Ésta es su sencilla portada situada en el muro Sur, junto al que se halla un pequeño cementerio.

Aquí vemos su interior. El absidiolo meridional presenta un recrecido, que se refleja en el interior por un pequeño vano que ha sido tapiado.


Sobre el pequeño altar circular, libros donde podemos dejar constancia de nuestra visita.


Una sencilla pila bautismal. Nótese como el pavimento ha sido renovado totalmente, estando éste separado de los muros, por una franja de grava a modo de drenaje en todo el perímetro interno del templo.

Por lo que sea, sobre el absidiolo del muro Norte aparece una línea de "
opus spicatum", deberemos hacer zoom sobre la imagen, poco antes de llegar a la cubierta.

Vamos ahora hacia la torre.

A la entrada del núcleo nos hallamos ésta gran casa, que ocupa la cresta casi por completo, dejando un estrecho paso junto al muro de poniente.


Parece ser que éste sería el núcleo antiguo del lugar, siendo las otras construcciones algo más cercanas en el tiempo.


La torre se halla en bastante mal estado, lo que es una verdadera lástima. Su altura actual debe rondar los 6 metros, 4.20 de diámetro interno y 1.60 de anchura en los muros aproximadamente.

El piso está sustentado por una bóveda, vemos el acceso, imposible sin una escalera.

Datada en el siglo XI, resulta curioso constatar en su interior, como en la base se utilizo el "
opus spicatum"; siendo más arriba distinta la factura.
Bien que no sean las bases de una torre más antigua.


En la parte alta vemos los restos de lo que sería la parte más "nueva" del pueblo.

La hiedra se aferra a las ruínas.

Desde aquí tenemos una panorámica muy amplia, las vistas ya valen la pena el paseo; paseo que tal será sino disponeis de todoterreno: el "camino" es literalmente una barrancada.

A nuestro frente,
Montmagastre.

Esta oveja perdida me ha acompañado en todo mi recorrido, es mansa y posa sin temor alguno para mi.
Sin duda porque no sospecha lo que me gusta el cordero...

El castillo de Comiols es relativamente popular y conocido, a pesar de ello, el entorno se halla impoluto. Por lo que hemos de suponer de los visitantes cierta conciencia que desde aquí agradecemos.
Por su misma localización es también relativamente solitario, por lo que la excursión nos llevará a un paraje pacífico, en un entorno natural realmente bello.