sábado, 15 de junio de 2013

Casas de Castigaleu (I)

La pervivencia de las formas románicas
Por el término de Castigaleu se reparten varias casas aisladas cuyo abandono nos señala que a veces la obra humana es tan vana como fugaz y escasa su gloria.
El apogeo de estas casas estuvo en torno a finales del siglo XVIII y  se prolongó hasta mediados del XX, pasando luego a ser simples rediles para el ganado lanar o arruinándose directamente.
No fue mediano el trabajo que supuso construirlas ya que contaban con todo lo necesario para una existencia autárquica, en los últimos tiempos incluso con energía eléctrica. Todo fue vano.
La mayoría de éllas disponían de un oratorio, bien integrado en la casa, bien exento y  más o menos cercano. Veremos cuatro en esta primera parte.
Casa Ramonico, que cuenta con no una sino con dos torretas de transformación eléctrica, reune vivienda, pajar, pozo y establos en torno a una pequeña placeta.
Uno de los lados lo ocupa esta edificación que data del siglo pasado, a día de hoy sus bajos son un redil y el resto está completamente vacío.
El edificio anterior oculta la antigua entrada de la casa a la que se superpone donde vemos la fecha de 1709.

El oratorio en este caso está a unos metros de la casa reducido a lo que ven. Se aprecia la pervivencia de las formas románicas en la curvatura absidal, una lástima...(Atentos al afloramiento eocénico de fósiles justo en el mismo camino).

Si seguimos la pista más adelante llegamos a Casa Llebó, cuyas dependencias se agrupaban en torno a un patio cerrado, estando tan sólo el pajar, la bodega y el oratorio fuera de aquel.

A pesar de la imponente solidez externa, su interior está muy derruído.
Vemos en la imagen los restos de su bodega a la izquierda, al fondo queda el pajar y a la derecha la entrada en el muro del patio. Frente a la misma se conserva el empedrado del suelo.

Su oratorio es una cucada se mire por donde se mire...

Una joyita.

A partir de aquí y yendo en dirección sur voy en busca de los restos de las casas de Roca Tupina.
Los mapas "oficiales" situan erroneamente u obvian directamente las dos edificaciones más patentes del conjunto. La primera está practicamente arrasada como puede verse.


Una segunda se conserva algo más allá en perfecto estado aunque en total y absoluto abandono.
Me dirijo desde aquí avanzando sobre la cresta en la que se situan en busca de un posible oratorio por un terreno desconocido para mi. Los resultados no se hacen esperar y lo hallo cerca del extremo aunque practicamente arrasado.
Es de planta rectangular y como los ya vistos está orientado con la cabecera hacia el este. El ábside es plano en este caso y se nota cierto estrechamiento en el espacio presbiterial.

Me dirijo desde aquí a Sarroca de Monesma en busca de la Casa del Farré, por el camino veo una de aquellas estampas que alegran la excursión.
La Casa del Farré es medianamente grande aunque su destrucción es patente entre una maraña de vegetación.
Entrar en la casa no es fácil ni demasiado aconsejable, se conservan diferentes objetos todavía dando testimonio de la vida pasada.
No hallo oratorio alguno pero me resisto a creer que no lo hubiese, así que doy vueltas por el monte sin rumbo fijo en una búsqueda a ciegas.
En la cima de un cerro cercano sin embargo se atisba una pequeña edificación en medio del bosque...

Es en este bucólico paraje donde encuentro con satisfaccción el oratorio, que conserva las formas románicas de orientación y ábside semicircular.

Tiene la entrada en el muro sur y la ventana que vemos centrando el ábside.
Y hasta aquí esta primera parte, en la segunda veremos otros que no siguieron las líneas estéticas de los anteriores y alguna curiosidad.

Desde este pequeño mirador las vistas son impresionantes, como suelen serlo en la Ribagorza y en todo el recorrido de esta excursión.

4 comentarios:

Malvís dijo...

La colección de oratorios que nos retratas, es sumamente curiosa. Parece mentira que en lugares tan apartados y autárquicos, no sólo pensaran en lo necesario para mantener el cuerpo sino sus necesidades espirituales. Y la verdad es que el último se eleva a la enésima potencia, pues no sólo su construcción sino el emplazamiento, bien vale una caminata.

Un abrazo

Rubén Oliver dijo...

Malvís: Ya digo en la segunda parte que hay bastantes más, pero estos me parecieron los más curiosos en cuanto a su construcción...Los que dominan son los típicos de planta rectangular, pero es curioso comprobar cómo la mayoría han mantenido la orientación al este de su cabecera.
Gracias por tu comentario.
Un abrazo.

blas dijo...

Impesionante y precioso recorrido por Castigaleu;me pilla un poco a trasmano pero prometo una visita(cae cerca el molino Pucharcos¿no?).Al final va a tener razón Cristian con lo de la Ribagorza.muchas gracias por ponerlo en la red,casi he disfrutado yo tanto como tu al hacerlo.Un saludo.

Rubén Oliver dijo...

Blas: El molino Pucharcós sí cae cerca, aunque lejos de casa Ramonico y Llevó. A éstas yo accedo a pie dejando el coche al inicio de la pista y en un par de horas se puede ver todo.
De la Ribagorza qué decir...es la más bella arruga del rostro de esta tierra.
Gracias por su comentario.
Un saludo.