sábado, 7 de enero de 2012

Sant Joan de Torreblanca


Sobre la iglesia de Sant Joan de Torreblanca hice una pequeña reseña hace tres años que pueden leer aquí.

Los autores del trabajo en el que se basó dicha reseña, que habían estado en la iglesia tres décadas atrás, afirmaban que algunos de sus capiteles podían ser visigóticos reaprovechados.
En uno de éllos, apreciaron dos seres serpentiformes con lengua bífida enfrentados.
Cuando estuve yo, no puede verlos por estar el capitel muy erosionado, y los di por desaparecidos.
Sin embargo...siempre me ha quedado esa espinilla...así que hoy me he decidido a volver con un meditado plan.

Aquí pueden ver el perfil de la ruta y descargar el track.
Como pueden apreciar, debemos superar un desnivel de 108 metros en apenas 280, por lo que la ascensión es bastante pesada. No hay camino y hay que subir por un monte con sólo un poco de bosque en el primer tramo, luego hay que superar un estrato rocoso a medio camino, pero poco a poco se llega en media hora o así.


Desde el camino tenemos esta vista, a la derecha de la imagen pueden verse los escasos restos de su castillo.


Una vez arriba, exteriormente la encuentro como hace tres años, todo está igual.


El interior tampoco presenta cambios notables.



Este es el segundo capitel que se da por visigótico, el primero encabeza esta entrada con decoración de espigas.


Y este es el tercero carente de fuste, pues fue desplazado por la pared divisoria que se construyó en la nave en época indeterminada.

En el frontal de este tercer capitel que vemos en la imagen, es donde teoricamente deberían verse los serpentiformes. Los busqué en vano ya hace tres años ampliando mis fotografías.


Pero como casualmente llevo conmigo un poco de harina por si he de hacer un pan o una torta, depende de la circunstancia, pues...uno de ellos aparece...


Y ya feliz cual perdiz, me acerco a los restos del castillo, algo más arriba de la iglesia.



Lo que queda de la muralla del castillo es un tramo entre dos cubos, los sillares son grandes y bien tallados, está sobre un lugar escarpado y hay que subir con cierta precaución y paciencia.


Excursión recomendada teniendo ideas claras de montañismo, la ruta es muy inclinada pero no demasiado dificil.

Ya de vuelta veo junto al camino la ermita de Santa Cecilia, que también muestra el mismo abandono de hace tres años, a pesar de ser la más pequeña de las pocas ermitas circulares de Cataluña...una pena.



Fotos: N95

6 comentarios:

Luis Calle dijo...

Ves? al final el que la sigue y la persigue la consigue.
No sabía yo que los druidas tenían un polvo mágico (harina) uqe hacía visibles a los seres mitológicos de antaño, jeje.
Gracias por aportar la ruta aunque mucho me temo que los hierros de mi rodilla no están muy predispuestos para esa ascensión.
Salut i bona llum !

Syr dijo...

Toda una preciosidad este templo, Rivi. Y la suerte es que te hayas esforzado por revisitarlo, pues las columnas de apeo del arco triunfal predicen una ruina más que inminente.

Creo que no hay nada visigótico, sino ingenuo, primitivo, y muy bello. Y lo del recurso de la harina, me lo apunto, porque nososotros en nuestro "kit románico" llevámos para la ocasión toallitas de "culito de bebé".

Un abrazo

RIVIERE dijo...

Luís: Sí, el que la sigue la consigue.
Yo hice la ruta con hierros también, en la espalda en mi caso, ya somos medio cyborgs de titanio.
Gracias por tu comentario.
Un cordial saludo y sigue con tus fotos que son un primor.
Syr: Se dice que pudieron ser visigóticos, en base al parecido del de "las cruces" con las cruces encontradas en http://ca.wikipedia.org/wiki/El_Bovalar/la basílica del Bovalar que son tal que aquestas; y que puede ver aquí: http://www.arteguias.com/orfebreria-bizantina.htm
Gracias por tu comentario.
Un abrazo.

Baruk dijo...

Que chuli Rivi, te debiste emocionar al conseguir hacer visible esas serpentinas tallas, que buena idea la de la harina, muy listillo, eh!

Esta ruta si que me la apunto para visitarla en breve.

Una abraçada

*

Esca dijo...

Muuuu guapo,Riviere,maaa gustao,un buen trabajo,
Un saludo ESca

Ray dijo...

Una delicia de reportaje. Me fascinan estas solitarias ruinas románicas, y es un placer comprobar que existen personas que son capaces de "rescatar" para los demás estos tesoros abandonados. Enhorabuena, Riviere.