domingo, 14 de julio de 2013

Casa Castellblanc

La primera vez que vi la torre de Casa Castellblanc fue en el blog de Carlos Bravo Suárez, que es referente del que léen, en la excursión circular que nos describe aquí.
Me fascinó al instante su rústica belleza. Una belleza cuyo simplismo le da un cierto aire naïf, aunque esto ya es una apreciación personal.

Siguiendo las indicaciones del blog citado tomo la pista poco antes de llegar a Santaliestra.
La hallo abandonada y colonizada por la vegetación en lo que es prueba clara de ausencia de tránsito.
Sus cuatro kilómetros y poco más van paralelos al barranco y atraviesan un bosque que tras la lluviosa primavera del año en curso, es una explosión de colorido floral con un intenso verde como fondo.
La fauna y la paleontología son dos campos aparte en este recorrido en el que el aficionado encontrará no pocos motivos para distraerse.
Llego a ver incluso dos especies distintas de hongos, lo que en Junio no es demasiado habitual.

No voy a perder ocasión, ya que estamos, en  repetirles el rollo de siempre: Vean en la Ribagorza lo inolvidable por menos de un euro...La historia destilada de una tierra antigua, la naturaleza en su estado más salvaje, todo aquí es intenso, todo tiene el fuerte aroma de los siglos.(Hala, ya está)

Si volvemos la espalda a medio recorrido el paisaje nos recuerda dónde estamos y de dónde venimos.
Alcanzo la confluencia con el PR-HU 49 pero lo abandono a los pocos metros a favor del antiguo camino de herradura. Este nos lleva en varios tramos sobre una plataforma rocosa al borde de un cortado. Desde el mismo las vistas sobre el valle de Fantova son impresionantes y el campo de visión amplísimo.
Vaya por delante que a la casa, ya por su diseño muy cerrada al exterior, la envuelve una maleza inexpugnable. Una maraña que por desgracia nos va a impedir el acceso a la gran mayoría de las dependencias. Se hallan éstas además ocupadas por espesos zarzales ya secos en su parte baja, pero es tal su volumen que compruebo con impotencia que sin medios mecánicos va a ser imposible que con mis tijeras de podar pueda siquiera penetrar un metro...
Así que me he hecho paso como he podido y por donde he podido en un lugar que ni de lejos imaginaba me iba a dar tantos problemas añadidos.
Llego a la casa por el oeste tras pasar junto a su aljibe que se halla a un nivel inferior.
La casa se divide en dos bloques: El de la vivienda propiamente dicha que alberga la torre, bodega y horno. Y otro donde se encuentran corrales, pajar y molino.
Un estrecho corredor que se cierra en sus extremos por sendas portadas doveladas(una de éllas desaparecida) separa los dos bloques.
Este dotaba de una gran seguridad a la casa ya que quedaban dentro de sus límites la entrada principal, el acceso al corral y a la bodega. El tramo torre-molino estaba techado.
Vemos aquí la planta con sus puertas, la B señala la caseta de acceso a la bodega y su superficie viene marcada con discontinua azul.
El color verde señala en su intensidad el grado de maleza invasora y accesibilidad que como ya digo es bién escasa. La línea verde discontinua exterior señala donde falta los lugares de posible acceso.
Subido a la caseta semicircular del horno veo el espeso zarzal que invade el interior. No sin cierto peligro me atrevo a llegar al centro de la casa caminando sobre el muro pero no veo lugar por dónde bajar y aun dado el caso iba a ser imposible moverse. En la parte baja de la imagen se aprecia cierta entrada dovelada en el muro este, lado de la casa que la selva hace totalmente inaccesible desde el exterior como veremos.
En uno de los corrales aprecio cierta claridad en la vegetación y es por aquí por donde accedo por primera vez al corredor frente a la entrada de la bodega. Sí, por aquí se entra...

La entrada a la bodega la encuentro así:
Ustedes la hallarán de esta manera:
La bodega se cubre con bóveda  reforzada por un fajón, tras él hay cierto recrecimiento que parece ser para refuerzo de la base de la torre.
Uno de sus extremos muestra el zócalo rocoso sobre el que se sustenta la casa.
En el otro tras una divisoria vemos dos botas y parte de la base de la torre. Luego veremos por qué es circular. Esta estancia, con aspillera en el este y respiradero en el norte, se comunicaba con la casa por medio de una trampilla tapada con una losa.
Al salir de la bodega me quedo con las ganas de ver la entrada principal de la casa, a pesar de estar muy cerca en el corredor la maleza es impenetrable, se aprecia parte de su dintel monolítico.
Visto esto vuelvo sobre mis pasos y busco cómo acceder al interior dando una vuelta a la casa...Por el este es que es imposible ya ni acercarse...
Por el oeste ya está visto el panorama...
Así que pruebo a entrar en el corredor por la parte opuesta...
 Encuentro una ventana en la parte baja de la torre...
...que ustedes hallarán tal que así:
Y entro en el pozo forrado de losas que constituye la planta baja...(al fin). El retranqueo interno me hace pensar que se trata de un lagar o depósito en todo caso, a pesar de que parte de su pared es visible en la bodega no se aprecia o no he sabido encontrar en élla por dónde se vaciase:
Se cubre con una bóveda circular y se aprecia cierto respiradero colmado.
Una ventana comunica el pozo con la única estancia de la casa libre de maleza.
Vemos aquí la entrada a la torre y debajo por donde he accedido..
La estancia está colmada por su propia cubierta, losas y vigas.
La estancia se comunicaba por su planta baja con el resto de la casa por medio de un portal con jambas talladas y un gran dintel monolítico.(Tan sólo pude meter la cabeza para comprobar esto último).
Vemos aquí el lado sur y este de la torre. Las losas encajadas en el lado este corresponden a un recrecido posterior a la construcción original. Posterior pues condenó la ventana aspillerada de la segunda planta en este paramento.
La sala recrecida contó con una ventana decorada de la que sólo queda una pieza de sus jambas.
Veo desde la ventana del piso los restos de una prensa de capilla en el recinto que he nombrado "molino".
Ni por su portal ni por otro lado hay acceso...caminando sobre las losas que rematan el muro, ya asumiendo que si me caigo voy a un zarzal de cabeza, me situo sobre élla para tomar esta imagen
La vegetación no me deja ver nada reseñable del local.

También desde esta posición veo uno de los detalles a destacar, se trata de la ventana de un pequeño avance que tiene la casa en su extremo. De jambas molduradas, su dintel presenta cierta decoración aunque ya muy erosionada.(¿castillo y puente?, ¿castillo y letra B?).

Vamos con la torre...
Bajo su ingenua apariencia y precisamente por éllo, su sistema defensivo queda practicamente oculto.
La primera planta de la torre se abre al norte con una ventana de asiento que es su único vano.Tiene un rebaje interno en jambas y dintel. Su alféizar se halla dividido sobre una losa que cubre los pies. Es la única planta revocada y el acceso a las superiores era por medio de trampillas. Un rosario envejecido cuelga de la viga.
Exteriormente las jambas muestran cierta moldura.

La segunda es más compleja y conserva parte de su piso de madera. Presenta ciego el lado sur aunque una aspillera en la esquina este cubre dicho lado.
Al este un vano aspillerado que fue al que condenó el recrecido citado y que vemos desde el exterior en la segunda imagen.
El norte está centrado por una ventana de asiento con una tronera bajo su alféizar.
Dicha ventana la flanquean sendas aspilleras de marcada inclinación descendiente.
En el exterior sigue el patrón monolítico de las otras. Sobre élla se adivinan varios huecos que parecen hechos con caracter decorativo.
Al oeste se asoma un vano aspillerado flanqueado por dos nichos, otra aspillera se situa a su izquierda.
Exteriormente queda bastante disimulado.
En la tercera planta, ya carente de piso, sendas ventanas de vano recto en el norte y el sur.
La norte tiene una tronera a su izquierda y aspillera a su derecha.
La sur presenta sobre sí dos pequeños huecos cuadrados, uno de éllos pasante.
Al este un sólo vano aspillerado.

Y al oeste entre dos aspilleras un vano al que acompañan varios pequeños nichos.
Les dejo aquí un pequeño video del interior.
La "gracia" de su sistema defensivo es que queda practicamente oculto al exterior, aquí señalo las aspilleras del paramento norte tras su búsqueda.

No he podido resistirme a ocupar el asiento desde el que la vista es digna de concederle un tiempo, un tiempo que ocupo respirando la paz absoluta del paraje y pensando que ha de llegar un día en que lamentaremos no poder ver esto.

7 comentarios:

Blas dijo...

Ruben:como amante del patrimonio y de los lugares abandonados y recónditos tengo una deuda impagable contigo.Haces unos reportajes maravillosos de una tierra tan enigmática como la Ribagorza.Muchas gracias

Rubén Oliver dijo...

Blas: Gracias a usted por sus palabras y comentario, hago lo que puedo y sí, la Ribagorza es única diría yo.
Un saludo.

Malvís dijo...

yo, hasta te veo más "mejorao"; vamos, que estás con más chicha. ¡ Si hasta pareces el chico de la ventana de Dalí¡. Ver la Ribagorza, es un priviligeio y hacerlo en tu compañía, fue todo un placer. Un abrazo

Corvus Corax dijo...

jo!! que currada de entrada; muy buenos los planos y esquemas. Creo que fue en esa excursión cuando conocí por primera vez este lugar, la torre me impresionó muchísimo, sobre todo esa forma de tallar la roca. Por cierto, creo que te has colado al decir valle de La Fueva. Este está en el Sobrarbe, supongo que te referirá a Fantova.

Un saludo
jorge

Rubén Oliver dijo...

Corvus: Menudo lápsus...ya está corregido. Y si que está currado el tema, tengo brazos y piernas que parece que me he peleado con María Jiménez pero valió la pena.
Malvís: Pero si estoy igual...¿más chicha?...no sé..
Gracias a los dos por comentar.
Saludos.

Baruk dijo...

Precioso reportaje y esa reflexión del chico soñador en la ventana ...muy vaticinadora.

Por otro lado, las fotografías son estupendas y hablan por si mismas de la currada que supone obtenerlas. Suerte que no te caíste de cabeza al zarzal!!

Alkaest dijo...

Tienes razón, magnífico lugar para deleitarse con la naturaleza y meditar un poco, solo un poco, sobre el transcurrir del tiempo y la fugacidad de la existencia.

Salud y fraternidad.