miércoles, 8 de octubre de 2014

Dos ermitillas

Hoy les propongo dos paseos a sendas ermitas románicas no demasiado conocidas.
La primera de éllas es Santa Margarita de Munnar y se situa algo más a allá del despoblado de Figuerola de Meiá dentro de la provincia de Lleida.
Debemos ir en dirección a Peralba para tomar una pista a mano izquierda que nos llevará a la Casa del Boix.
Desde allí tendremos la siguiente visión de la sierra que debemos afrontar por su parte baja donde se inicia un sendero. Hay que descender desde la casa por los campos ya que no hay camino.

A mitad del recorrido  se encuentra una pequeña casa sobre una loma, en otoño podemos disfrutar de los madroños que medran a su alrededor.
En el sendero también se observan afloramientos de ostréidos.
Hay que ir con cuidado para no saltarse la fita que nos marca que debemos ascender por nuestra derecha.
Debemos guiarnos por las fitas aunque cuestan algo de ver hasta llegar a esta peña.
Seguimos ascendiendo hasta que ya se ven los restos del templo.
De esta ermita se tienen noticias desde el año 1051. Se mantiene un metro de muro aproximadamente por su perímetro. En la nave se aprecia una divisoria a nivel del arco toral y en el ábside el arranque de un vano. 
En el lado más cercano al presbiterio del muro sur podemos ver un arco formero y un pequeño vano.
Precioso en su rusticidad.
Se aprecian abundantes nichos cuadrados en el interior al estilo de Sant Llorenç de la Roca d'Ares.
Hacia el este del templo hay restos de lo que debió ser una torre de vigilancia.

La excursión vale la pena ya sólo por las vistas.

Una torre se divisa desde aquí, aunque tan remota y lejana que hasta yo he desistido de acceder...a pesar que me tienta siempre que he venido.

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La segunda ermita se encuentra en la Ribagorza aragonesa y su acceso es fácil partiendo desde Cajígar por la pista que lleva a San Esteban del Mall. El desvío queda a nuestra izquierda frente a unas casas abandonadas.
Al llegar vemos lo poco que queda del antiguo caserío y la ermita de San Bartolomé al fondo.

Es ésta una austera construcción románica de líneas simples.

El ábside está tomado por la vegetación, aunque en mi visita un reciente desbroce deja ver el templo con mayor claridad.



Su puerta original está en el muro sur aunque tapiada.



Una portada dovelada más moderna se abrió por poniente.

En su clave se aprecia este grabado.

El interior está enlucido y el altar desaparecido.



En el muro norte hay excavada esta capilla de arco apuntado.

La bóveda muestra filtraciones que no presagian nada bueno.

Si somos observadores veremos cómo la caliza de los muros cambia a piedra tosca en toda la bóveda.

Y aquí su espadaña.

El caserío adyacente está totalmente derruído conservándose entre la ruina tan sólo esta boca de horno.

El paraje es sumamente apacible y solitario con unas vistas sobre el país que...bueno...el Turbón siempre de fondo...La Ribagorza es lo que tiene...