domingo, 12 de abril de 2015

Nadie en Escarlá


Escarlá es un despoblado situado sobre un espolón que mira sobre el Noguera Ribagorzana. Su castillo desaparecido, ejercía el control sobre el paso hacia el Pirineo como otros de la zona.
Cruzando por el Pont d'Orrit seguimos una pista paralela al río y aparcamos antes de que empieze a ascender, ya que a partir de entonces es sólo apta para todoterreno.


El pueblo ya fue seriamente expoliado y su destrucción es muy notable. Su virtudes estaban en la iglesia románica cuyo ábside se ha derrumbado, su situación privilegiada con muy buenas vistas, y su cerrado trazado medieval. Dado que el acceso al centro del núcleo está imposible, nos conformaremos con rodearlo para admirar su compacta construcción. 



Una senda rodea la peña de la iglesia que es lo primero que se ve pasados los establos de entrada al pueblo.
El ábside muestra derrumbe reciente.

El templo fue reformado en época barroca como marca la clave de su entrada.



Su interior está ya muy precario. Disponía de dos capillas construídas entre los contrafuertes y una sacristía adosada al ábside, en el lado norte sólo tenía una capilla.

Conserva una sencilla pila bautismal.

Aquí vemos las capillas y un confesionario casi entero en una de éllas.



Desde el campanario veo el pueblo y todavía no sé por dónde entrar.




Tras la iglesia dos edificios delimitan una pequeña placeta centrada por un aljibe.

Desde dicho aljibe vemos el imponente muro que cierra el flanco oriental del pueblo, que no es otra cosa que parte del antiguo castillo.



En el extremo sur hay una edificación maciza de gran volumen.


Al fondo de la misma existía una escalerilla que daba acceso a la parte superior de la meseta que es una pequeña plaza elevada.


Desde élla se tiene esta vista de la entrada al pueblo. He de volver a bajar por donde he subido ya que la vegetación me impide entrar al núcleo.

Por el flanco sur ya se ve que practicamente está todo cerrado al exterior.


Aun así por un pequeño derrumbe accedo a lo que queda de una casa.



Junto a la iglesia hay un portal que era la entrada a la calle única del pueblo.

Al lado existe este edificio principal aunque tan solo podemos admirar su fachada en piedra y ladrillo ya que su interior está derruido.


Se ven antiguas ventanas tapiadas como en otras casas del pueblo, que muestra tras una fase antigua un notable crecimiento a partir del S.XVIII.

Más adelante es imposible avanzar.

Las calles son una selva y he optado por ir de casa en casa, cosa complicada y nada recomendable.(Llevaba guantes de trabajo y un casco de obra). En todo caso, no hay peligro de que nos caiga una teja en la cabeza pues casi todas las cubiertas están derruidas, pero aun así puede haber vigas con clavos en el escombro y otras sorpresas desagradables. Así que como digo, a rodearlo y a disfrutar de las vistas.

Llego hasta un punto en que ya no puedo seguir.

Encuentro pintado en una puerta con azulete un símbolo protector.

Así que rodeo el pueblo y trato de entrar por el otro extremo de la calle. Como puede verse en la imagen se presenta muy cerrado también por el lado occidental.


La calle es estrechísima en su tramo final pero puedo acceder a la última casa. Al entrar me encuentro este aljibe donde acuden las bajantes del tejado.


Junto a la entrada existe esta ventana aspillera. En la casa de enfrente se tapió casi entera una entrada para que acogiese otra aspillera en piedra.



La escalera da a una planta donde está la sala noble de la casa.




El suelo es de baldosa, lo que ya es notable lucimiento para el lugar. Existe un conducto metálico en el suelo, pero como no puedo acceder a la planta inferior ignoro su función.


El resto está muy destruido: la sala del hogar, la cocina y las alcobas.



Hubo electricidad y alumbrado público. El poblado es muy antiguo, pero en los 70 se despobló.

Esta casa disponía como otras de un aljibe interno donde recogían el agua de lluvia.

Pueden apreciar como el flanco norte del pueblo carece de entrada al núcleo

Al este hay un pequeño barrio bajo con establos de notable tamaño. Su "gracia" está en su arquitectura, vale la pena acercarse.


Uno de los edificios se presenta dividido internamente en múltiples estancias cuadradas.

Y ya de vuelta su arruinado camposanto lo veremos a la derecha de la pista.


Que todas las cosas están en posición de empeorar es algo que me confirma un proyecto que está en la red desde 2010. Del mismo extraigo estas imágenes que hacen llorar al niño Jesús.

Pretende el sujeto rehabilitar lo que no se ha hundido y sobre el ruinoso flanco sur plantar esas cosas. Una pasarela de madera recorre el eje natural del pueblo.

Los módulos son de madera y descansan sobre unos soportes que no precisan de excavación, como en algunos casos está hasta indicada la marca comercial, he indagado un poco sobre los materiales con los negativos resultados esperados.
Así se vería el flanco sur del pueblo desde la satánica visión del "artista". Para colmo en su "trabajo" compara este bodrio con las restauraciones ejemplares de Morillo de Tou y Montfalcó Murallat.
Miren, cuando alguien les diga en la misma conversación las palabras: adaptabilidad, contacto, modulación, standarización, contraposición, autoabastecimiento y eficiencia; huyan corriendo sin mirar atrás, háganme caso. 
Se trata de un vende-humos, y humo es este engendro que utiliza materiales muy chupiecolojetas pero que en el duro ambiente de Escarlá, ni los especialistas en el tema me garantizan una durabilidad que vaya mucho más allá de lo que cueste "fundirse" la subvención recibida para montarlo.
Y sí, mis ojos ya habían visto algo parecido a esto, cerca de Lleida, en un centro de desintoxicación abandonado quedó todo un sistema de riego por goteo electrificado que valía un pastón en programadores y electroválvulas, junto con el resto de instalaciones ya expoliadas. En la finca quedó otro pastón en goteros y mangueras junto a los árboles ya secos. Se cobró la subvención y todo y todos desaparecieron.   

4 comentarios:

Faustino Calderón dijo...

Yo creía que no había nadie más tozudo y cabezota que yo a la hora de abrirse paso entre lo imposible, pero veo que hay alguien que me supera.
Reptando, escalando, saltando, arañazos, etc, todo se da por bien empleado para sacar rendimiento a nuestra visita a estos lugares.
¡Por falta de empeño que no quede!
Tengo echado el ojo a este despoblado y al cercano Espills desde los años 90, pero aquí estamos, en 2015 y todavía no lo he subido a visitar.
Precioso recorrido a través de tus ojos de todas las entrañas del pueblo.
De lo último que muestras sobre un proyecto futuro del pueblo mejor ni hablar, no merece la pena.
Un abrazo.

Rubén Oliver dijo...

Faustino: Espills lo verás muy pronto, aunque está muy destruído. Escarlá es el despoblado que me ha dado más problemas...Ni te cuento como tengo las piernas de rodilla para abajo... Gracias por tu comentario.
Un abrazo.

Marta Sahunt dijo...

Buenas tardes,
Me he emocionado viendo estas fotos, sobre todo la del campo santo.
Mis abuelos están enterrados allí.
Mi padre nació en Escarlà. Seguramente fue bautizado en esa pila bautismal. Marchó a finales de la década de los 50, casi 60 a Barcelona y allí conoció a mi madre.
Yo estuve en Escarlà cuando tenía unos 15 años. Subimos andando y pudimos caminar por el pueblo, por su calle principal. Los edificios ya estaban muy deteriorados y el pueblo ya estaba deshabitado.
También entré en la Iglesia. En el cementerio ya no se podía entrar.
En fin ... guardaré estas fotos como oro en paño. Lástima (o suerte) que mi padre ya no las pueda ver.
Muchas gracias por compartir esta información.

Marta Sahunt

Rubén Oliver dijo...

Marta: Muchas gracias por su aporte y por su comentario. Si desea más fotos puedo pasarle las que no aparecen en el blog.
Un saludo.