Iniciado en el año 1353 e impulsado por la condesa Cecilia de Comenges, su construcción se dilató nada menos que 205 años, pues no fue hasta el 1558 que se consagró el templo.
Los clérigos de la comunidad se trasladaron aquí en 1575. Residieron hasta entonces junto a la iglesia, parroquial interina, de San Salvador.
De dicho templo queda tímido vestigio en la parte antigua de la ciudad.
En 1710 sufrió reformas debido al movimiento de uno de los contrafuertes.
Durante la Guerra del Francés, fueron tales los daños que se pensó en levantarla de nuevo.
Fue utilizada posteriormente como cuartel y como prisión, en la Primera Guerra Carlista, y en 1881 se efectuaron trabajos de limpieza.
Aquí la vemos desde el río.



Su decoración se concentra en la parte alta del edificio, sobre una banda de ladrillo en esquinilla, se levanta un mirador de arquillos diáfanos de doble rosca, unidos por imposta corrida a nivel del arranque de los mismos.
Sobre ellos, un trabajado alero.



Segun me cuenta mi amable guía, el reloj recibe la señal DCF77 del reloj atómico de Frankfurt, por lo que teoricamente su precisión es absoluta.

En la base del campanario vemos el ventanal que formó parte del ábside original románico.

Ésta es la portada más antigua de las tres que tiene el templo, comunica éste con el cementerio, totalmente adosado al muro Norte.



Quiero destacar que nuestro amable guía se reveló como verdadero conocedor del tema, y no fue un mero "lorito repetidor".
No nos cobró nada por su inestimable compañía y nos dió abundante información de la historia de ésta iglesia y de la ciudad.
Impresiona el templo al entrar por su grandeza. Su nave única se divide en tres tramos y su ábside en siete. Sus medidas, con 66 metros de largo, 25 de ancho y otros tantos de alto, lo convierten en uno de las mayores de Cataluña en su género.
Note el avispado observador la curvatura de la columna izquierda, donde apea el arco triunfal. Así como la asimetría de dicho lado del arco con respecto a la bóveda. Todo ello fruto del movimiento del contrafuerte, los problemas estructurales la acompañan desde antiguo.


Se atreve incluso a afirmar que es muy probable que los que iniciaron el templo perteneciesen a ésa zona de Francia.












A finales del siglo XVII, se decidió trasladar aquí, (con fines bastante oscuros), todas y cada una de las sepulturas que albergaba el templo con sus respectivas lápidas que cubren hoy día el piso.
La de la la imagen reza: Sepultura de Miguel Bonet y dels seus(y de los suyos) 1616.

Acabada nuestra visita y ya que estamos aquí, podemos dar un paseo por la muralla medieval, a pesar de haberse inagurado su restauración en el 2008, todavía continúan las obras.




La cubierta del campanario se bovedó a fin de aumentar la resonancia.
El sonido bajo el campanario es atronador, impidendo toda conversación si no es a gritos.
Vengo muchos domingos aquí a escucharlo, por acallar un rato la mente y dejar que la invada y conmueva la vibrante y sonora melodía. Es un cuarto de hora de total abandono, que termina con las últimas notas desvaneciéndose en un eco prolongado, que se va haciendo lejano...Y después, el silencio...