martes, 6 de julio de 2010

El Monasterio de Avinganya (y II)

La entrada al monasterio de Avinganya es completamente gratuíta y hay plena libertad para hacer fotos, cosa que es muy de agradecer.
No nos importaría pagar si con nuestra contribución se solucionasen algunos defectillos que vamos de momento a obviar.
El audiovisual que se ofrece es de calidad y la persona que está al cargo nos sacará de nuestras dudas amablemente.

Mirando desde el centro de la nave hacia poniente vemos la crucería restaurada, que en estos dos tramos ya no fue de piedra como en la etapa anterior, sino de ladrillo aplantillado.

A la derecha vemos una de las capillas góticas con ménsulas y crucería expoliadas.


Mirando a levante, vemos al fondo la puerta en el antiguo ábside, el arco que soportaba el coro y la entrada a las capillas.

Junto a la puerta existen vestigios de pinturas mudéjares, claro testimonio de la perviviencia musulmana en estas tierras.

La capilla de nuestra señora del Remei fue originalmente dedicada a San Miguel, cuyo papel como psicopompo fue durante el gótico muy popular en la ornamentación funeraria.
Los arcosolios que flanquean el tramo recto de la capilla, cuatro, forman parte del diseño original, lo que revela las claras intenciones de asentar aquí el panteón familiar ésta rama de los Montcada, que ya contaba aquí con miembros sepultados anteriormente.
Dicha construcción (anterior a la del Sant Crist), representó una notable modificación de la fábrica original. Sobre todo en el tramo central de la nave, que obligó por un lado a desmontar el arco triunfal primitivo de la primera fase, y por otro a la sustitución de la cubierta original, fuese ésta envigada o de cañón, por la bóveda de crucería.
De hecho, lo que se hizo fue construir un templo dentro del templo, creándose una especie de crucero. (El ventanal es pintado, el original está en el tinte o vaya usted a saber).

Un pleito entre trinitarios y mercedarios a mitad del siglo XVII hizo que los primeros recopilaran todos los documentos que les beneficiasen.
Conscientes del hecho que el tener en la iglesia los restos de Constanza de Aragón, ilegítima, pero de sangre real al fin y al cabo iba a favorecerles toman un notario.
El 23 de Abril de 1663 el notario toma detalle pormenorizado de los sepulcros monumentales de Avinganya, aunque malinterpreta lo que ve, constituye un testimonio clave para hacernos una idea de los mismos.
Uno de los sepulcros principalmente, el de Guillem Ramón de Montcada, era de gran suntuosidad. Su referente más cercano sería este:

Por si no les "suena" les informo que forma parte de Las sepulturas realizadas en el siglo XII, pertenecientes a los condes de Urgell: Ermengol VII y su mujer Dulce de Foix,que mandaron ser enterrados en el monasterio de Santa Maria de Bellpuig de les Avellanes que habían fundado, y las de Ermengol X y su hermano el conde de Àger. Las cuatro fueron vendidas en 1906 por el dueño del monasterio -el banquero leridano Agustí Santesmasses-a un anticuario de Vitoria por 15.000 pesetas, quien las vendió a un coleccionista americano....de nada.

Esto es una reconstrucción virtual(by me) del sepulcro de Guillem Ramón de Montcada.

El arco se cubría con un guardapolvo de motivos vegetales, de los que solo queda un par de hojas, que es lo que he reproducido. Los rectángulos rojos que flanquean el arcosolio los ocupaban sendos pináculos ya desaparecidos.

Según el notario: "Iten, a los lados de dicho Sepulcro ay dos piramides largas, en la primera,que esta al entrar, ay una efigie de muger de media vara, poco mas omenos, quatro escudos, en los dos esta esculpida la Cruz del Orden de la Santissima Trinidad, y en los otros, ocho panes en cada uno."

Y sigue: "Item, se halla encima de dicho sepulcro una estatua de piedra de dos varas de largo con hábito de Monja del Orden de la Santísima Trinidad,armada, cruzada los brazos, tiene una espada guarnecida, la vayna, y las armas, con que esta armada, guarneceidas con escudos de campo roxo,y ocho panes de oro(la heráldica de los Montcada); la cabeza tiene ceñida con un apretador, guarnecido assimismo con panes de oro; en los pies tiene calcadas espuelas;...se dize ser dicha estatua la esfingie de Doña Constanca difunta, hermana del Rey Don Jayme"
Evidentemente lo que describe es un caballero cubierto con su cota de malla.

El plafón sobre el sarcófago reproducía el cortejo fúnebre representando no sólo la ceremonia religiosa, sino también la pagana.
Nos dice el notario en la descripción del mismo: "Iten, tras esta efigie se siguen nueve monjas, assimismo con tahalies y espadas; y en la una esta postrada a los pies del el cavallo, puesto el rostro en los remates del estandarte, que arrastra por el suelo."

Tampoco son "monjas armadas" sino caballeros, y el arrastre de armas y estandartes pertenece a un rito funerario pagano y caballeresco llamado "correr las armas", común en los entierros de la nobleza en la edad media. Dicha costumbre parece ser que fue de ámbito real popularizándose más tarde entre los nobles.

Y así pasamos hasta J.Caresmar(1717-1791), al que un trinitario? le da noticias del monasterio:"Descripción de los escudos de armas y varios emolumentos del convento de Vingaña".
Hasta el año 1985 fueron estos dos los únicos testimonios de los suntuosos sepulcros de Avinganya.
"En el techo se descubren dos florones. que son el punto centrico de los arcos
de piedra: en el inmediato al Altar se descubre una Señora con un ropaje pomposo, que deve ser imagen de N.a S. bien que le falta un niño para Madre del Remedio".

...Pues no, la clave del tramo poligonal representa al Maiestas Domini bendiciendo con la diestra.

"En el otro se dexa mirar un corderillo muy hermoso en la misma forma que suele pintarse al lado de San Juan Bautista". Se refiere sin duda al Agnus Dei.


La capilla del Sant Crist fue construída más tardiamente a la anterior y estaba destinada a acoger los cuerpos de Berenguera de Montcada y Bernat Jordá d'Illa.
"En la Capilla del Santo Christo(en frente de la del Remedio, y en el cuerpo de la Iglesia)en la misma pared de la capilla, al lado del Evangelio ay un sepulcro con dos estatuas de grandissimo primor, y se diria claramente que son hombre y muger, y estando juntas en la sepultura, sin duda serian consortes".
En la imagen he remarcado en la parte superior la heráldica de Berenguera y la de Bernat.
Los nervios de la capilla arrancan de dos ménsulas al fondo de la misma, una representa una figura híbrida cuya parte superior humana toca la flauta. La otra es un personaje tocando el violín.
En la parte delantera los nervios arrancan de sendas ménsulas rectangulares con motivos vegetales.


Detalle de las ménsulas.


La derecha representa las hojas y frutos de la encina.
En el lado este existe una hornacina con un gablete calado en su parte superior destinada al sepulcro de la noble pareja.

Todavía se aprecia parte de su policromía en azul y oro.

Sobre las ménsulas citadas, una claraboya de magnífico calado separaba la capilla de la nave, éste fue visible siquiera hasta el año 1915 antes de su destrucción.

He recreado virtualmente dicha claraboya para que aprecien su belleza.


Y esto es todo lo que se sabía de los suntuosos sepulcros hasta 1985. Un tercer testimonio de 1908 no llegó a ver ninguno de los dos.
En enero de 1985 un saqueador levanta las losas del centro de la nave descubriendo una cripta cerrada hermeticamente. Penetra en élla perforando su cúpula y al no hallar nada "de valor", la abandona.
Este suceso permite un descubrimiento crucial: parte de la figura yacente del sepulcro de Guillem Ramón de Montcada, y media del de su hija Berenguera.
Parece ser que la cripta se construyó tras la destrucción napoleónica(documentada en 1809), enterrándose los restos de los sepulcros destruidos.
Pero no sólo eso, el descubrimiento permitió el hallazgo de los capiteles románicos sobre los que un día apeó el triunfal del templo primitivo. Fueron usados en la cimentación de la capilla del Sant Crist.
Bajo a la cripta por la escalerilla que veis, y encuentro el primer capitel, troncocónico y liso.

A la derecha podemos ver el exterior del osario donde aparecieron los restos, a la izquierda se entrevé el otro capitel de apariencia antropomorfa.

Vemos aquí el interior y la abertura en la cúpula del osario.

Y aquí el emblemático capitel antropomorfo, del que podría decirse que es casi el símbolo de Avinganya.

Los yacentes de Avinganya hay que ir a verlos al Museo Diocesano de Lleida, donde no dejan tomar fotografías.

Pero como yo se un sitio donde sí dejan y existen dos yacentes de la misma época y casualmente de la misma familia, (los Montcada), veremos unas imágenes que nos daran una idea.

El de Berenguera sería de este estilo:


Y así el de Ramón Guillem:

Nótese el preciosismo en el detalle, la abigarrada decoración del cojín, la detallada reproducción de la cota de malla...en fin...es una maravilla.
De hecho, en la figura femenina, los pliegues del ropaje parecen flotar, tal es su realismo, y su expresión facial es de una serenidad turbadora.

Visita recomendada donde las haya, y si quieren más detalles para glosar mejor la historia, nada como el trabajo de Francesca Español Bertrán y Marc Escolá Pons: "Avinganya,la transformación de una casa trinitaria en panteón familiar". Trabajo en el que se ha basado esta entrada.
De Avinganya hay más por saber, descúbranlo ustedes mismos.