sábado, 6 de julio de 2013

La Torre de Casa Pena y otras cosas que también la dan.

Casa Pena hace honor a su nombre siendo tenue sombra de lo que fué. Su torre al borde del risco sobre el río Cajígar es lo único que permanece...inconfundible.
En la página que el Gobierno de Aragón tiene a bién llamar Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA)se fecha la torre en el Siglo XII, aunque yo me inclino a pensar que se trata de una errata.
La torre data seguramente del S.XVI como tantas otras casas fortificadas de su entorno.

Desde el sur se aprecian los restos de la casa y dependencias adjuntas, la torre se mantuvo siempre exenta e independiente del resto de la edificación.
Desde este pajar el camino antiguo bordea el precipicio entre dos muros de piedra hasta enlazar con la torre. 
La única portada dovelada que se mantiene señala la fecha de 1805.
La caseta del horno y poco más queda en pie de la casa.
La torre disponía de tres plantas, tres vanos en las fachadas este y norte, dos en la oeste y ninguno en la sur, que es donde se situa la entrada. Aquí vemos la fachada norte donde se cegaron dos de las ventanas.
La última planta presenta cuatro troneras en cada uno de sus lados.
Vista suroeste.
El vano inferior también aquí está cegado.
Fachada este.
Tras una breve escalera se accede por la puerta adintelada a la primera planta.
En la primera planta se habilitó una cocina  en la última centuria que muestra los antiguos hornillos de carbón, la ventana al norte se tapió.
Una escalera pegada al lado oeste daba acceso a las plantas superiores.

Las plantas se han derrumbado así como la cubierta.
Me disponía  a entrar pero verán...
Un pozo forrado de losas de piedra arenisca ocupa todo el espacio interior. El retranqueo interno del mismo me convence de que estoy ante una tina o lagar similar a las que vimos en esta entrada.
Aunque en época indeterminada perdió su función, se cubrió con un suelo pasando a ser almacén y se abrió una puerta de acceso en la cara oeste, hoy en día atrancada y cubierta por la vegetación.
No lejos de aquí me acerco a la Cabañera de la sierra de Sis, camino milenario donde los haya, en su recorrido se encuentran muchos lugares de interés.
La Casa Llanero, o Llanera, está junto a la cabañera y nos habla de la gran importancia que tuvo la trashumancia en tiempos pasados.
Un muro perimetral rodeaba la casa, lo que ven en primer término es la capilla, integrada en un bloque que oculta lo que sería el edificio principal que se halla detrás. La capilla es inaccesible desde el exterior, pero ya les digo ahora que está derrumbada su cubierta totalmente y tan sólo conserva ciertas pinturíllas representando cortinajes y restos de un confesionario.(Hablo por fotos ajenas).
El acceso a la casa está vallado ya que es una propiedad privada, es por éllo que las fotos se han tomado a base de zoom. Dispongo de fotos del interior que el dueño de las mismas no me permite publicar, pero les contaré alguna cosa de lo que se ve en éllas.
Vemos aquí la entrada al patio en cuyo dintel se aprecia un escudo y un matacán en la segunda planta flanqueado por dos ventanas, en las fotos citadas veo una portada dovelada de borde moldurado bajo el matacán y una ventana con una cruz grabada en el dintel en el lado derecho. Tras la puerta un recibidor donde destacan dos grandes columnas cuadradas donde confluyen las bóvedas y se apoya la casa. A la derecha se ve la escalera de acceso a la primera planta. La baranda de la escalera se inicia en un pilar cuadrado rematado por una esfera y la forman largas losas de arenisca con el pasamanos moldurado que pesarán lo suyo... No hay fotos de la planta noble ni del interior apenas... En la entrada aprecio el tímpano de un gramófono entre trastos agrícolas modernos.
En la casa cabría hacer dos divisiones: la parte delantera que sería la zona de habitación, y la trasera donde se hallarían los servicios.

Aquí vemos la clara división.
En el lado sur existía una bella galería en voladizo añadida al cuerpo principal de la casa, aquí vemos los imponentes soportes de sillares y el envigado.
En los bajos del voladizo se generan tres divisiones en las que existen sendas hornacinas en el muro de las dos primeras. Los ventanucos dan luz a la bodega, en las fotos veo que tiene diez metros de largo siquiera por tres de alto y se cubre con bóveda algo apuntada, todos los bajos de la casa están bovedados solidamente. Se ven algunas botas y una puerta adintelada en el muro oeste totalmente tapiada.
Aquí se aprecia el voladizo como añadido al cuerpo principal, iba más allá pero ya se ha perdido y sólo queda lo que ven.
 Y el tercer motivo de pena va a ser el ver cómo se "tira" el dinero en restauraciones de valor y resultados más que dudosos. Vengo a referirme a la que se hizó en el molino de Castigaleu, que costó 9.000 de vellón...
Un anodino edificio sin rastros de uso alguno es lo que veo al llegar.
El cubo se halla totalmente colmado de tierra y con el penoso aspecto que ven.
Y en el cárcavo un reciente encofrado oculta la bóveda si es que la tuvo, se halla inundado por las recientes lluvias, del rodezno o saetín ni asomo.
Y digo que es penoso porque si un molino merece restauración en el término es el de Pucharcós , su sonrojante abandono fue visto hace unos años en mejores condiciones que las que yo encontré y pueden verlo en esta completísima página: Molinos del Alto Aragón - Bernardo Molinero.

lunes, 17 de junio de 2013

Casas de Castigaleu (y II)


En esta segunda parte veremos los oratorios de Casa Subirana, Casa Sallán y el de las Casas de Marc Antoni. Los dos primeros están exentos mientras que el tercero se integra plenamente en el edificio.
Bajo estas líneas vemos Casa Sallán, el pajar a su izquierda y a la derecha emerge la espadaña del oratorio.

La casa está muy arruinada y las dóvelas de su portada expoliadas, en el dintel de la ventana que vemos en la imagen se indica la fecha de 1693.
Vista desde el pajar, que es junto al oratorio lo que más bien se conserva.
Interior arruinado y como en el resto de las casas visitadas sin excesivos lujos. 
Su oratorio de planta rectangular conserva la orientación hacia el este, la cubierta es de bóveda de cañón con tejado a dos aguas donde se alternan las antiguas losas con tejas modernas.

La clave presentaba cierto motivo grabado que ha sido picado.

Un ventanuco se abre en el muro sur, sobre el altar está pintada una estrella de siete puntas.

Vemos por donde ha caído el revoco la bóveda de piedra.
Siendo observadores veremos un afloramiento de ostréidos muy cerca del camino antes de llegar a la casa.

De Casa Subirana no pongo fotos porque está arrasada casi al completo, se salva el pozo y el oratorio engullido por la vegetación.
En este caso está orientado con la cabecera al norte y se cubría también con bóveda de cañón.

Me dirijo después a las Casas de Marc Antoni siguiendo la  cabañera de la sierra de Sis.
Las Casas están alineadas en dirección este-oeste, un aljibe de respetable tamaño se halla junto a éllas.
Aquí vemos la entrada principal.
La destrucción interna es palpable.
Como puede verse en la cocina no hay huella de grifo ni cañeria.
La torreta de transformación eléctrica la encontramos a unos metros ante de llegar a las Casas, en su fachada vemos el interruptor general.
En el extremo oeste una portada dovelada da acceso al oratorio.
El interior está lleno de trastos sin ventana alguna que aporte luz al espacio.
Su bóveda es de cañón.
Un grafiti antiguo en la pared nos indica la fecha de 1787. 
La lista de casas de la zona con sus correspondientes oratorios daría para un álbum entero, desde aquéllos que duermen destruídos bajo las ruínas, hasta algunos que se conservan impolutos gracias a que la casa sigue en uso.
Aquí tan sólo he querido destacar aquellos en los que de uno u otro modo han pervivido las formas románicas a traves de los siglos.