El Románico en la última frontera.
La ermita de Sant Pere de Queralt, un lugar inolvidable:
Antes que nada debo darles ciertas recomendaciones de seguridad:
El sendero que conduce a la ermita tiene un tramo de fortísima pendiente, descenderemos más 150 metros en poco menos de un kilómetro. Hay ciertas cadenas en algunos pasos para agarrarse.
Se pide precaución porque en caso de accidente ni desde aquí, ni desde donde dejamos el vehículo tendremos cobertura para llamar al helicóptero ni esas cosas que vemos en las películas.
Existe otra ruta que desciende desde el camino hacia Sant Urbá por el barranco de Sant Pere, es bastante más llana y también bastante más larga. Como transcurre por el fondo del barranco en tiempo lluvioso ni acercarse.
Salgo de Santa Linya por un camino indicado hacia el "Balconet", que es un mirador sobre el pantano de Camarasa, antes de llegar al mismo me detengo justo en la señal donde empieza el sendero hacia la ermita. Hay fitas y marcas verdes para guiarnos.
Los primeros rayos del sol bañan el ábside.
Me encuentro esta señal poco antes del descenso.
Aquí puede apreciarse el desnivel.
Tras el descenso se entra en el barranco. Hay que rodear la pared rocosa que vemos enfrente.
Y algo más adelante llegamos a la ermita.
Aquí se inicia la vía ferrata. Existe otra vía por el lado el lado izquierdo, más sencilla, y otra por el lado derecho que rodea las agujas a gran altura. La que yo he tomado es corta y también está bastante alta. En cualquiera de los tres casos un arnés no estaría de más. El hecho de que muchos lo hayan hecho "a pelo" no nos garantiza seguridad alguna.
El ascenso pueden verlo en este video:
Y ya vemos la ermita.
Frente a élla dos imponentes agujas y un paisaje monumental.
El interior del templo lo hallo como hace un lustro, descuidado y acusando alguna filtración. Cosa lógica al carecer de cubierta.
Por su lado sur puede accederse a un pequeño resto constructivo, una pequeña torreta cuadrada.
Vemos las piezas de la bóveda sin protección alguna,
Es lastimoso ver cómo esto se perderá si no se actua. Unicamente puede hacerse con medios aéreos pero en Aragón se ha hecho de manera exitosa en varias ermitas. El camino también podría acondicionarse sin demasiado gasto.
Sobre la torreta más y más paisaje monumental.
Aquí tienen un pequeño video para que se hagan una idea de lo que es pasear entre la ermita y las agujas, donde se ve la impresionante altura que las rodea.
Es esta una excursión que NO les recomiendo, corren el peligro de darse cuenta de que han visitado un lugar único, un lugar que pasado un tiempo creerán haber soñado. Corren el peligro de enamorarse de los tonos rojizos de estos inmensos paredones, del verde silencio de este profundo cañón... Hay peligro de que el corazón les pida unas alas y... si todo éllo sucede, querrán volver, volver y tocar el cielo.
La ermita de Sant Pere de Queralt, un lugar inolvidable:
Antes que nada debo darles ciertas recomendaciones de seguridad:
El sendero que conduce a la ermita tiene un tramo de fortísima pendiente, descenderemos más 150 metros en poco menos de un kilómetro. Hay ciertas cadenas en algunos pasos para agarrarse.
Se pide precaución porque en caso de accidente ni desde aquí, ni desde donde dejamos el vehículo tendremos cobertura para llamar al helicóptero ni esas cosas que vemos en las películas.
Existe otra ruta que desciende desde el camino hacia Sant Urbá por el barranco de Sant Pere, es bastante más llana y también bastante más larga. Como transcurre por el fondo del barranco en tiempo lluvioso ni acercarse.
Salgo de Santa Linya por un camino indicado hacia el "Balconet", que es un mirador sobre el pantano de Camarasa, antes de llegar al mismo me detengo justo en la señal donde empieza el sendero hacia la ermita. Hay fitas y marcas verdes para guiarnos.
Los primeros rayos del sol bañan el ábside.
Aquí puede apreciarse el desnivel.
Tras el descenso se entra en el barranco. Hay que rodear la pared rocosa que vemos enfrente.
Y algo más adelante llegamos a la ermita.
Aquí se inicia la vía ferrata. Existe otra vía por el lado el lado izquierdo, más sencilla, y otra por el lado derecho que rodea las agujas a gran altura. La que yo he tomado es corta y también está bastante alta. En cualquiera de los tres casos un arnés no estaría de más. El hecho de que muchos lo hayan hecho "a pelo" no nos garantiza seguridad alguna.
El ascenso pueden verlo en este video:
Frente a élla dos imponentes agujas y un paisaje monumental.
El interior del templo lo hallo como hace un lustro, descuidado y acusando alguna filtración. Cosa lógica al carecer de cubierta.
Vemos las piezas de la bóveda sin protección alguna,
Sobre la torreta más y más paisaje monumental.
Aquí tienen un pequeño video para que se hagan una idea de lo que es pasear entre la ermita y las agujas, donde se ve la impresionante altura que las rodea.
Es esta una excursión que NO les recomiendo, corren el peligro de darse cuenta de que han visitado un lugar único, un lugar que pasado un tiempo creerán haber soñado. Corren el peligro de enamorarse de los tonos rojizos de estos inmensos paredones, del verde silencio de este profundo cañón... Hay peligro de que el corazón les pida unas alas y... si todo éllo sucede, querrán volver, volver y tocar el cielo.