domingo, 9 de mayo de 2010

Baldellou 1944



No teman, no se han equivocado de blog. A pesar de no ser ni de lejos el tema, ni tampoco la época que solemos tratar, no podemos por menos que reseñar éste acontecimiento cultural al que no dudamos de calificar de primer orden, por buenas razones que iremos viendo.
Como a tenor del público parece que no se ha enterado mucha gente, diremos antes que nada que esto ha sucedido éste fin de semana en ARAGÓN, así, con acento en la ó.
En la Cuarta Edición del Encuentro de Reconstrucción Histórica
celebrada en Baldellou han participado más de 200 personas.(Éllos pagan, y el público no).
Como muy bien explican en la web uno de los grupos participantes, el grupo Leibstandarte: Se recrean hechos históricos de la manera más fidedigna posible, sin hacer apología política ni de ningún otro tipo, y sin glorificar en absoluto la guerra o el belicismo. (Cuya gloria suele ser la más funesta por otro lado).

Éste año se ha elegido recrear la operación Anvil Dragoon, 66 años después del desembarco de Normandía.
Los que me conocen saben que la guerra en general, y lo militar en particular, me producen sarpullido; pero en éste caso, no puedo decir más que me lo he pasado bomba(núnca mejor dicho).

Al entrar en el pueblo, me reciben dos soldados de camuflaje claro que me indican el aparcamiento; veo en segundo término varios zapadores de distintos países cavando y marcando el terreno, más allá, americanos en un jeep y varios oficiales alemanes con gorra de plato, botas altas y pantalones bombacho se acercan por el camino...es la guerra.

Para que nadie se lleve a engaño, debo aclarar que aquí no se "disfraza" nadie, esto no es el ejército de Pancho Villa, ni tampoco un carnaval. El uniforme representa a una nación y por eso se le honra, por lo que los "militares" actúan como tales, además con un verismo que estremece. Es justo que para que nos lo "creamos" nosotros, primero se lo crean éllos.
Vemos aquí varios soldados en la plaza junto a un coche de época.


Las jornadas duran dos días, el primero pude ver los diferentes puestos de mando, cantina, y transmisiones de cada ejército. El despliegue de material militar de la época es apabullante; todo, desde una camilla a una ametralladora, y cientos de complementos de tipo bélico.
Los participantes han dado inestimable y amabilísima información a nuestros requerimientos, con lo que demuestran que no son "simples figurantes", sino que les gusta el tema, lo conocen y lo viven.
En los bajos del bar del pueblo, se celebra asímismo una feria de militaria, con amplia representación de objetos variados al uso.
Hay distintos carteles de guerra en varios idiomas repartidos por las calles.

Vemos aquí dos motos con sidecar de cada bando, así como una pequeña pieza de artillería.

Aquí vemos a varios oficiales de la Plana Mayor de las tropas españolas, entre éllos el Comandante "páter" y una sanitaria, que atendió amablemente(como todos los participantes)a los muchos que quisieron fotografiarla.

Como puede verse, el pueblo está literalmente "tomado".


Aparte de los uniformes "mayoritarios", podremos ver otros menos comunes pero del mismo periodo histórico, tanto masculinos como femeninos: sanitarios, de aviación, del desierto...en fin, sólo a ver uniformes distintos y sus matices ya hay entretenimiento.

Había momentos, sobre todo el primer día, en que me encontraba en las calles estrechas totalmente rodeado de gente uniformada, vaya que, si se me permite, el "raro" era yo...Daba hasta un poco de reparo verte entre tanta gente armada y con todo su equipo de guerra a cuestas.

Pero es que eso fue lo más bonito, la sensación de haber viajado en el tiempo, de haber hecho realidad la romántica fantasía infantil: un escenario bélico entre soldados "de verdad", donde como en las guerras de los niños nadie muere de veras y la sangre es de tomate.

Nótese en ésta formación, a la que el mando pasa revista, la lograda caracterización: como en el ejército "de verdad", los soldados presentan pelo y barba impecables, así como los uniformes, donde se aprecian los complementos que les dan un realismo impresionante.

La jornada de domingo, el ejército alemán hace una demostración de fuerza: Formados y desfilando desde su puesto, alcanzan la plaza. Se pasa lista, revista de policía y se condecora a alguno de los granaderos, se les arenga también hacia la próxima batalla.
Durante el pase de revista, alguno sufre el "castigo" de la dura disciplina, siendo "condenado" a dar varias vueltas corriendo alrededor de sus compañeros. A pesar de que los discursos han sido en español, las órdenes a la tropa se dan en germano, y no precisamente en un tono amable, por lo que el realismo es brutal.


La tropa alemana se dirige hacia el centro del pueblo desfilando, en éste ejército hemos visto también varias mujeres.

Los oficiales los esperan firmes frente a la iglesia, aquí no se mueve ni una pestaña.

El acto finaliza con el saludo de los oficiales a la tropa que desfila hasta su puesto. Repito que el acto alemán es de un intenso realismo y está muy logrado, por lo que a nadie dejará indiferente. A pocas películas "de nazis" (como llamábamos de niños a aquellas donde aparecían alemanes), que hayamos visto, ver esto en directo nos pondrá la piel de gallina, de lo bien recreado que está.

Sábado tarde se disputa la batalla a las afueras del pueblo y domingo en el interior, digno colofón a todo lo que hemos visto. La batalla terminará de transportarnos definitivamente a un marco histórico que muchos no hemos vivido ni de lejos, y que aquí tendremos ocasión de conocer de manera directa, de mano de a quien le gusta.
Recomiendo pues vivamente de cara al año que viene la visita a Baldellou, aunque no os importe la Segunda Guerra Mundial en absoluto, vivir por un tiempo en otra época aunque sea en tiempo de guerra, tiene un componente romántico que no os decepcionará.
Esto es la historia, muchacho, y lo demás son películas...

martes, 27 de abril de 2010

Palacetes y casas solariegas de la Litera.(y III)

En ésta última entrega veremos algunos palacetes y casas que entran ya en el barroco.
Vimos como la nueva moda rasgaba ventanas para convertirlas en balcones, dando un caracter más abierto a la introvertida casa mudéjar heredera de la tradición islámica.
Casa Falces es un buen ejemplo de ello, muy reformada, su estado actual es bastante precario.

Los carteles que la D.G.A. va instalando anualmente junto a lugares destacables, nos "venden" Casa Queraltó como la típica casa solariega aragonesa con su mirador de arquetes en la falsa.
Nada más lejos de la realidad, la Casa Queraltó es un palomar infecto cuyos desechos hacen literalmente intransitable la calle.
Por otro lado, los bajos de ésta casa han sufrido una total remodelación, por lo que son irreconocibles.

La Casa Chías, construida posteriormente en el corral de la anterior, presenta una notable forja en balcones y puertas.

A pesar de las bienaventuranzas del cartel su estado tampoco es que sea muy aceptable que digamos.

Junto a Casa Valonga hallamos esta otra:

Nótense sus dinteles, único ladrillo "visto" de la fachada, pues ya se revocó toda.
La falsa ya no presenta mirador y ventila con varios vanos cuadrados.

Nótese en sus dóvelas el fino trabajo de alabastro.
Su puerta es un bello remate del conjunto.

Casa Raso es otro magnífico ejemplo de casa solariega con reminiscencias renacentistas y barrocas.
La falsa alterna óculos ovoides y romboidales. Su porche es impresionante.

Vemos aquí su porche con el potente envigado que lo soporta, al lado, una puerta lateral.
Nótese el zócalo de piedra sillar presente en la fachada sin revocar, a la antigua usanza.

Casa Puyal guarda el mismo estilo que la anterior con una espaciosa galería.
Su falsa queda separada del resto de la fachada por una generosa cornisa que parece descansar sobre las pilastras clásicas que adornan las jambas.
En éste caso se alternan para su ventilación óculos lobulados y romboidales.

Hallamos ésta otra en total abandono. Donde destaca su portada.

Casa Fabián y Casa Montañés sorprenden gratamente por su cuidada conservación.
Mantienen las dos detalles mudéjares pues ambas son casas bien antiguas.
Vemos aquí su impecable rafe de madera y su trabajado mirador de arquetes de doble rosca unidos por dos impostas, las mismas que lo separan del resto de la fachada.
La portada se ha conservado en ladrillo seguramente como la original.

Ésta arquería de rosca simple muestra sobre sí un trabajado alero en teja y ladrillo.
Un doble friso de esquinillas, atavismo medieval, la separa de la impecable fachada.

Casa Quilet es una pequeña joyita barroca de obligada visita en Azanuy.

Su fachada queda enmarcada entre dos pilastras de corte jónico que alcanzan una alta cornisa. Sobre élla se alternan óculos ciegos con diáfanos separados por varias ménsulas, en las que hallamos ciertos amorcillos o angelotes soportando el alero.


Nótese la decoración en friso de tacos en los bajos de los balcones, el cable eléctrico, muy desafortunado.

Y terminaremos nuestro pequeño recorrido con una casa que a nadie deja indiferente creo yo.
Se trata de Casa Guilleuma, construída en 1695 en Fonz.
Sus molduras dan dinamismo a una fachada impresionante.
La segunda planta complementa la elegancia de la primera adintelando con arcos conopiales que superan la útima cornisa penetrando en el barroco alero de media caña.

Las pilastras que dividen su fachada se rematan con figuras talladas en piedra.

Al igual que el ayuntamiento, su fachada delantera muestra tres alturas, mientras que su parte posterior para superar el desnivel precisa de siete.

Salvo en Fonz, no hallareis quién os guíe y muestre este impresionante patrimonio.
Las webs municipales tampoco se prodigan en información.
Información que ampliaremos y compartiremos gustosos si podemos sumar el aporte de la amabilidad de algún lector.
Nos han quedado en el tintero para una futura ocasión muchas casas que sería prólijo describir y mucha historia que sería prólijo contar.
Les animo a que la descubran por sí mismos, abriendo los ojos ante estos testimonios históricos de futuro incierto.
Las reformas modernas y el abandono, cuando no la demolición, pueden hacer que se hallen como el que suscribe: con la foto de una casa en la mano y un solar vacío delante. No demoren mucho su visita pues.