domingo, 9 de noviembre de 2014

Sant Pere de Cabrera - Torre del Lluc

El Románico en la última frontera

El Castillo de Cabrera, también llamado Torre del Lluc, es de aquellos lugares  fascinantes injustamente olvidados. Una sencilla búsqueda de Google les revelará la escasa presencia de este testimonio patrimonial en la web. Junto a él se situa la iglesia de Sant Pere, ambos documentados desde el 1051, sí amigos, casi mil años. 
Quizá su remota situación al amparo del Montsec de Rubies tenga algo que ver en su olvido... Aquí lo vemos desde el punto de partida.


He salido desde el despoblado de Peralba siguiendo una senda con fitas de piedra y marcas anaranjadas que desciende hasta el río. Esta senda va ascendiendo hasta llevarnos a la torre, lo malo es que hay varios desvíos y tramos donde se hace confusa y difícil de seguir.
Como es una zona nueva para mi no me he fiado de ir a pelo, así que llevo instalado en el móvil un navegador gps que funciona sobre ortofotos del PNOA previamente cargadas, y también sobre el mapa topográfico del IGN .
La ruta que he seguido se ve marcada en rojo.

Desde el barranco diviso mi destino cada vez más cerca.




Llego a la torre, junto a la que se hallan restos constructivos de escasa entidad, tras algo más de tres kilómetros. La senda atraviesa un terreno agreste y salvaje, se adentra por el profundo barranco de Sant Pere entre un absoluto silencio. Aquí ni hay cobertura móvil ni otro ser humano que los cazadores desayunando en la caseta de Figuerola, otro despoblado que he dejado bastantes kilómetros atrás.

  

 Su entrada de medio punto tiene las dóvelas en tosca. Sobre la misma se aprecia un tramo de opus spicatum. Un pequeño vano a su derecha muestra arco monolítico del mismo material.

Desde el interior se ve sobre la entrada lo que parece  fue una aspillera.

 

En el lado sur se aprecian un par de aspilleras en la planta y una ventana en el primer nivel.


Así como dos pequeños huecos cuadrados.


La cara este se presenta ciega en la planta donde se ven dos tramos de opus spicatum.


En el primer nivel se hallan cuatro aspilleras.



La cara norte es la más desprotegida y en la planta se ven cuatro aspilleras emparejadas, dos en cada extremo.



En la parte superior existen cuatro más repartidas.


Aquí vemos la cara norte y este desde el exterior.



La senda asciende barranco arriba en dirección a Sant Pere de Cabrera, lo veo asomar de la vegetación en medio de un paisaje monumental entre el que yo soy minúsculo.


Su nave única tiene gran parte de la bóveda derrumbada.


Se puede acceder a la parte superior del ábside subiendo por la capilla adosada al lado norte. Compruebo así que tampoco quedan losas en su techo.



Su ábside lo centra un pequeño vano recto rectangular.


Se apoya sobre la roca pura que es por donde debemos caminar. La vegetación da aquí una falsa sensación de seguridad que impide veamos la escasa plataforma sobre la que se apoya el templo.
Abside y lado sur penden sobre el risco, así que precaución .


La entrada en el lado sur repite el mismo patrón constructivo que la de la torre.


El interior se halla bastante arruinado y la erosión meteórica le inflinje un severo castigo de desgaste.

Dos huecos de sección triangular flanquean el vano absidal, hay abundantes nichos y huecos repartidos por los muros.


En el primer tramo del lado sur existe un pequeño ventanuco, sobre el mismo se aprecia una línea de opus spicatum como las de la torre.


Aquí vemos la entrada desde el interior, en el muro oeste se aprecia un retranqueo en la parte del coro.

En el primer tramo del lado norte existe una capilla adosada de arco apuntado.


Sus sillares bien escuadrados, que destacan claramente del resto del aparejo, muestran ciertas marcas de cantería.



El fajón apuntado que divide la nave también lo componen sillares bien tallados y repicados, la cúspide del mismo se construye en tosca.

Sobre el templo hay cierta roca donde me subo a tomar las últimas fotos. Aquí se aprecia como el templo cuelga sobre el barranco de su mismo nombre.


Y ya por último inicio el retorno, la niebla invade el valle...y a mi unas sensaciones que me cuesta describir.

Video de Sant Pere. 
Video Torre del Lluc.

lunes, 13 de octubre de 2014

Santa María d'Ares


Muy cerca del castillo de Sant Llorenç de la Roca d'Ares se hallaba el priorato femenino de Santa María, un edificio del que me hablaron hace tiempo como de una "casa templaria" o algo así...nada claro.
Buscando en la web algo hallo mas no su situación exacta, así que me voy a la aventura a buscarlo por la zona.
Desde el castillo veo dos masías abandonadas con sus corrales cuyas piedras no son otras que las extraidas del conjunto sobre el que me hallo.

En la vertiente frente al castillo aunque algo alejada veo otra cuya apariencia es de corral de ganado más que de otra cosa. No tiene camino y debo atravesar varios campos para llegar a élla con muy poco convecimiento y escaso ánimo.
Ante esta imagen mi desazón es completa y empiezo a pensar que he hecho el panoli, que me he metido en camisa de once varas, que igual hasta voy totalmente contradirección y que así no se puede ir..en plan de "a ver qué me encuentro"... de que no voy a hallarlo a menos que alguien me indique.
Sin embargo al entrar al cercado...
Sillares...
Dóvelas...
Y una cruz grabada.

Sobre élla una fecha.
Entro en lo que sería un establo con retales de sillares bien escuadrados entre mampuesto.
El estiercol del suelo me indica que esto es refugio de pastores y se guarda el rebaño ocasionalmente.
El cercado tiene una divisoria que supero para ver el flanco sureste del edificio.
Un potente envigado soporta un techo que cubre un espacio dividido por un piso de madera.
En el muro este se aprecian varias cruces.


Así como algunos sillares biselados.
A estas alturas ya tengo claro que estoy sobre mi objetivo. Penetro en el techado hasta su límite norte donde compruebo el notable cambio del aparejo y material en el muro.
Por donde el piso ha cedido trataré de meter la cabeza, no sin cierto riesgo pues está todo muy precario.
Mirando hacia el oeste veo lo que sería el hastial de un templo románico centrado por una ventana cruciforme en la que se abrió una entrada.
A los lados pueden verse los arranques de su bóveda.
Restos de un fajón en el muro norte nos indica que la nave se dividía en dos tramos.
El ábside ha desaparecido totalmente y la vegetación exterior impide aventurar si queda algún resto a nivel de suelo. Si nos fijamos en esta imágen del interior de la esquina noreste se aprecia  un tímido vestigio del inicio del ábside.
También en el muro norte se abre un óculo fuertemente abocinado. Por fuera un espeso zarzal y tierra acumulada impiden por el momento verlo.
Ya satisfecha mi curiosidad, desando los cinco kilómetros de pista que he recorrido desde que se inicia el camino entre un bosque que este año se ha llenado de gran variedad de hongos y de gentes que los recogen.
En el mapa del visor del Sigpac la masía se identifica como la del "Batlle"(alcalde), y queda a mano derecha poco antes de llegar frente al castillo, crece un chopo tras élla.
En parte y no sé por qué, me gusta que estén estos restos tan visibles y a la vez tan ocultos a las miradas lejanas.